24 horas para montar una empresa con ai
Todo empezó con una pregunta boba un jueves en la noche: ¿de verdad se puede armar una empresa entera —marca, web, automatización— en 24 horas usando solo
Todo empezó con una pregunta boba un jueves en la noche: ¿de verdad se puede armar una empresa entera —marca, web, automatización— en 24 horas usando solo IA? Nada de mockup. Si no conseguía un cliente real al final, el reto no contaba.
Arranqué sin saber ni a qué se iba a dedicar la empresa. Abrí ChatGPT casi como quien se sienta a terapia, fuimos descartando ideas hasta aterrizar en algo con sentido: ayudar a negocios pequeños a automatizar su primer contacto con clientes. Vender lo que yo mismo estaba por construir. Meta, lo sé. El nombre salió de rebote, tirando combinaciones hasta que "GG Launch" simplemente sonó bien. Con el nombre puesto, generé el logo. Un solo prompt, y verlo tomar forma fue de esos momentos donde te ríes solo frente a la pantalla. El primer intento parecía logo de gimnasio, pero al segundo ya tenía algo mío. Ahí nació Gigi. No la planeé, honestamente —quería que la marca se sintiera viva, no solo un logo plano— y la animé un poco en Google Flow. Sonará secundario, pero ese detalle fue el que hizo que todo dejara de sentirse como "reto" y empezara a sentirse como una empresa de verdad. Con la marca lista, entré a Lovable a construir el sitio, y esta parte fue casi adictiva: ibas describiendo y la landing se armaba sola, con Gigi integrada, todo cuadrando. Hubo un momento de pánico con un layout apretado y feo, pero un par de ajustes y ya. El verdadero nervio vino con la automatización. La idea: alguien llena el formulario y, sin que yo toque nada, una IA le responde explicando el servicio y le agenda la cita en mi calendario. Ahí sí sudé —un par de intentos donde la respuesta salía robótica o el evento no se creaba bien. Y llegó la prueba real: llenar yo mismo el formulario y quedarme mirando la pantalla con ese nervio tonto de "¿y si no pasa nada?" Pasó. La IA respondió, explicó el servicio, y ahí estaba: una cita nueva en mi calendario, sola. Solo faltaba el cliente. Compartí el sitio, dejé que la automatización hiciera lo suyo, y antes de las 24 horas llegó: alguien llenó el formulario, la IA lo atendió, quedó una cita real agendada. Cerré la laptop cansado y satisfecho. GG Launch existía, funcionaba, y tenía su primer cliente. Si quieres intentar tu propia versión de esto, más abajo dejo la documentación completa para que puedas crear tu propia empresa siguiendo el mismo proceso.